Los Clusters incluyen productos y servicios desde básicos hasta especializados y crean un clima de negocios en el que todas las empresas e instituciones participantes se benefician y pueden mejorar su desempeño, competitividad y rentabilidad
Estos esquemas de organización empresarial se convierten en motor de ventajas competitivas por las siguientes características:
Elevan la productividad, gracias al acceso eficiente a insumos especializados, servicios empleados, información, apoyo institucional y asistencia técnica, entre otros.
Induce a la especialización, aprovechando las señales del mercado y las posibilidades que existen en el comercio mundial.
Ayuda a regionalizar la política industrial y tecnológica del país en función de las potencialidades de la región.
Permiten identificar nuevos espacios para la creación de empresas y nuevas oportunidades de empleo.
Crean mercados más eficientes y menores costos transaccionales y por ello dinamizan la productividad.
La concentración geográfica acelera la acumulación y difusión de conocimientos y mejores prácticas.
Estimulan y facilitan la innovación y experimentación, ya que mejoran la habilidad de las empresas para percibir oportunidades de inversión, además se promueve la instalación de instituciones creadoras y proveedoras de fomento.
Enfoca mejor las necesidades de los consumidores, que son el eje de la ventaja competitiva.